jueves, 21 de julio de 2016

¿CUÁL ES LA EDAD DE LA TIERRA?

Cuando empezamos en el Génesis y sumamos todas las fechas que nos da la Biblia, encontramos que Dios creó todo sólo hace unos cuantos miles de años atrás.

  • ¿Cuál es la edad de la tierra?
¿Cuántos años tiene la tierra?
El hecho que de acuerdo con la Biblia, Adán fue creado en el sexto día de la existencia de nuestro planeta, podemos determinar con bases bíblicas la edad aproximada de la tierra, viendo los detalles cronológicos de la raza humana. Esto por supuesto asume que los datos de Génesis son precisos, que el sexto día de la creación descrito en Génesis fue literalmente un período de 24 horas, y que no hubo intervalos cronológicos ambiguos.
 Las genealogías descritas en los capítulos cinco y once de Génesis, nos dicen la edad en la cual Adán y cada uno de sus descendientes iniciaron la siguiente generación en una ancestral línea sucesiva desde Adán hasta Abraham. Determinando dónde encaja Abraham cronológicamente en la historia y añadiendo las edades mencionadas en los capítulos cinco y once de Génesis, la Biblia enseña que la tierra tiene aproximadamente 6,000 años de edad, agregando o restando algunos pocos cientos de años.
 ¿Qué hay de la popular idea de que tiene 4.6 billones de años, aceptada por la mayoría de los científicos actuales y enseñados en la gran mayoría de las instituciones académicas? Esta edad es primeramente derivada de dos datos técnicos: el método del carbono 14 que determina la edad de vestigios orgánicos (radiometría), y la escala del tiempo geológico. Los científicos que abogan por una edad menor de aproximadamente 6,000 años, insisten que la prueba del carbono 14 es defectuosa porque se basa en una serie de suposiciones inexactas, mientras que la escala del tiempo geológico es poco acertada, porque emplea un razonamiento circular. Es más, ellos exponen la falsedad de los antiguos mitos sobre la edad de tierra; como la popular y malentendida creencia de que la estratificación, fosilización y la formación de diamantes, carbón, petróleo, estalactitas y estalagmitas, etc., requieren de largos períodos de tiempo para su formación.
 Finalmente, los defensores de una menor edad de la tierra, presentan evidencias positivas, en vez de las evidencias presentadas para una larga edad, las cuales son invalidadas por ellos. Los científicos partidarios de una tierra joven, saben que representan actualmente una minoría, pero insisten en que sus seguidores aumentarán con el tiempo, mientras más y más científicos reexaminan la evidencia y ven más de cerca el paradigma actualmente aceptado de una tierra vieja.
 Ya sean 6,000 o 4.6 billones de años – ambas posturas (y todas aquellas en medio de estas) se basan en la fe y las suposiciones. Aquellos que sostienen los 4.6 billones de años, confían en que los métodos tales como la radiometría son confiables, y que nada ha ocurrido en la historia que pueda haber perturbado la desintegración del radio-hisopo. Los que sostienen los 6,000 años, confían en que la Biblia es la verdad, y que otros factores explican la “aparente” edad de la tierra, tales como el diluvio universal, o la creación de Dios del universo en un estado que “parece” darle una muy larga edad. 
Como ejemplo tenemos que, Dios creó a Adán y a Eva como seres humanos adultos y desarrollados. Si un doctor hubiera tenido que examinar a Adán y a Eva en el día de su creación, el doctor habría estimado su edad en 20 años (o cualquier edad que ellos parecían tener) – cuando, de hecho, Adán tenía menos de un día de su creación. Cualquiera que sea el caso, siempre hay una buena razón para confiar en la Palabra de Dios sobre las palabras de científicos ateos con una agenda evolucionista.
 Cuando un cristiano le diga que la Tierra tiene miles de millones de años, pídale a esa persona que le muestre dónde se encuentra en la Biblia. El punto es que si Ud. toma la Biblia sola, nunca tendrá la idea de miles de millones de años. Entonces, ¿podemos saber la edad de la tierra?
 ¡Cuando empezamos en el Génesis y sumamos todas las fechas que nos da la Biblia, encontramos que Dios creó todo sólo hace unos cuantos miles de años atrás! ¡Decir que la creación sucedió hace millones de años es simplemente llamar a Jesucristo, a Pedro, a Pablo y a varios otros hombres de Dios, mentirosos!

Fuente: impactoevangelistico.net

PERDONAR MEJORA LA SALUD, SEGÚN INVESTIGACIÓN

Perdonar es bueno para salud pues protege a las personas de cualquier daño del estrés, de acuerdo con un estudio realizado por investigadores en el Luther College y la Universidad de California.

  • Perdonar mejora la salud, según investigación
Los investigadores cuestionaron a 148 jóvenes adultos, para evaluar los niveles de estrés en su vida, la tendencia al perdón y la salud física y mental de cada uno. De acuerdo con los resultados, encontraron que incluso a través de los niveles de estrés, los problemas físicos y mentales, no aparecían en los que conseguían perdonar.
“La práctica del perdón actúa como amortiguador contra el estrés, en cambio, si no tiene tendencia a perdonar, sentirán los efectos graves del estrés absolutamente”, manifestó el profesor de psicología, Loren Toussaint.
Con el perdón, está claro que las personas consiguen lidiar mejor con las adversidades de la vida y reaccionar con mayor suavidad a las situaciones de estrés todos los días. Pues, como se sabe, el estrés ocasiona: la obesidad, pérdida de cabello, depresión, úlceras, disminución de fertilidad y enfermedades cardiacas, según el Centro Médico de Columbia University.
“El perdón elimina la conexión entre el estrés y la enfermedad mental. Creo que la mayoría de la gente quiere sentirse bien y el perdón les ofrece esa oportunidad”, concluye Toussaint. Muchas veces la solución está delante nuestro,está en nosotros tomar la decisión.
Fuente: noticiascristianas

miércoles, 20 de julio de 2016

El Valor de la Palabra Profética



En esta disertación titulada "El Valor de la Palabra Profética", el Pastor Julio César Barreto, nos habla acerca del peligro de menospreciar las profecias, a causa del cierto desprestigio en que estas han caido debido a muchos falsos profetas que han surgido en este tiempo final. Sin embargo, recordamos las palabras inspiradas por el Espíritu Santo reveladas al Apóstol Pedro y plasmadas en su 2 carta 1:19...Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana SALGA en vuestros corazones. 

El expositor nos hace un recorrido a través de la historia biblica, y nos muestra como inevitablemente la palabra profética segura en cuanto a los reyes Saúl y Acab se cumplieron al pie de la letra, aunque ellos cada uno por su parte, trataron de evitarlas. ¿Qué le espera a todo aquel que menosprecia la Palabra profética y le quita o le añade? ¿Tendrá Dios por inocente a los que ignoren las advertencias de Apocalipsis 22:18-19?.


martes, 19 de julio de 2016

¡He Decidido!


Por: Julio César Barreto

La vida es una constante, siempre hay que tomar decisiones en uno u otro sentido. Las hay de mayor o menor importancia. Las naciones han tenido en su momento (en la persona de sus dirigentes) que escoger entre una opción u otra.  De esta manera decidieron ir a la primera guerra mundial, y más tarde a la segunda, dejando con ello una estela lamentable de vidas perdidas, pobreza, destrucción y condujeron así  a millones de seres humanos a dos de los más graves y tristes episodios que le ha tocado vivir a la humanidad.

A nivel de cada individuo, también en esta vida nos toca dilucidar asuntos.  Desde muy temprana edad comenzamos a decidir, qué estudiaremos, con quién nos casaremos, el color de la camisa, los zapatos  que nos pondremos hoy. Unas determinaciones son evidentemente más trascendentales que otras, pero al final de cuentas son decisiones.

¡Cuidado al decidir!

Inevitablemente, un día llegará en el que tendremos que reflexionar muy seriamente, acerca de algún asunto vital.  En ese momento o lugar hará falta concientizarnos  que lo que determinemos afectará no únicamente a  nuestra persona, sino a nuestro entorno familiar y social; por lo que estaremos en presencia de algo Crucial y que deberemos resolver acertadamente.

Hay decisiones que se toman individualmente, otras se deciden entre dos o más personas, e inclusive hay las que debe tomar una Nación por entero. Ese fue el caso de Israel cuando Dios los conminó a que eligieran (Jeremías 21:8), así también cuando Josué  les retó a que decidieran a quien servirían (Josué 24:15):

Dios le dijo a Jeremías: Dile de mi parte a este pueblo: “A todos los que viven en Jerusalén les daré a elegir entre la vida y la muerte” (Jeremías 21:8).


“Si no quieren serle obedientes, decidan hoy a quién van a dedicar su vida. Tendrán que elegir entre los dioses a quienes sus antepasados adoraron en Mesopotamia, y los dioses de los
amorreos en cuyo territorio ustedes viven ahora. Pero mi familia y yo hemos decidido dedicar nuestra vida a nuestro Dios” (Josué 24:15).



Entre los distintos asuntos que me ha tocado resolver en esta vida, ha estado presente con una inusitada relevancia, el hecho de qué haría yo con mi alma, mi destino eterno, a qué dios le serviría, qué preferiría, la vida o la muerte. Un buen día (por la Gracia de Dios) escogí servir al único y verdadero Dios, al que creó los cielos y la tierra y nos envió a Su Hijo Amado (“Jesús”), para dar su preciosa vida por nosotros los pecadores. A Él me encuentro desde entonces rendido en obediencia y adoración para siempre. Por eso hoy puedo afirmar con mi rostro en alto que gracias a mi Dios: ¡HE DECIDIDO!

lunes, 18 de julio de 2016

Pecado Conciente - Pecado Inconciente




Por: Julio César Barreto

Hay pecado Conciente e Inconciente dependiendo de la forma que se cometen. El pecado Conciente es aquel que de manera deliberada se lleva a cabo. 

He aquí una definición de ambos términos:
Consciencia/Conciencia:

-La consciencia es la propiedad del ser humano de reconocerse a sí mismo y lo que le rodea y reflexionar sobre ello. Adjetivo: (in)consciente.

-La conciencia tiene el mismo significado, pero llevado al terreno de la distinción entre el bien y el mal. Hay múltiples expresiones con la palabra conciencia que nos son válidas para consciencia: una mala acción puede suponer un cargo de conciencia, mientras que tomamos conciencia de algo cuando pensamos a fondo sobre ello y hacemos algo a conciencia cuando lo hacemos con mucho empeño. Verbo: concienciar (se).

Es decir, consciencia es siempre sinónimo de conciencia, pero conciencia no es siempre sinónimo de consciencia. En la oración “Pedro recuperó la conciencia minutos después de desmayarse” podemos sustituir conciencia por consciencia, pero en la oración “mi conciencia no me permite robar” no podemos emplear el vocablo consciencia porque se trata un asunto moral.

“Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios...” Marcos 7:21

La persona que comete lujuria sexual (por citar un ejemplo) en realidad no aprecia el perdón de Dios porque aún no tiene Conciencia de la magnitud de su pecado. No lo ha podido entender, porque se ha acostumbrado a satisfacer los deseos de su corazón y subestima el poder del pecado. "La paga del pecado es muerte..." Romanos 6:23.

Las Sagradas Escrituras hacen una clara distinción entre el "Pecado Conciente" (cometido con premeditación y alevosía) y el "Pecado Inconciente": 

"Aquel siervo que conociendo la voluntad de su Señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se le haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá" (Lucas 12: 47-48). 

En todo caso aunque nuestro pecado sea Conciente o Inconciente, hay una gran consolación en el hecho de que nuestro Señor Jesucristo nos ha declarado su "Justificación", por medio de su sacrificio en la cruz. 

"Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús..." Romanos 8:1 (a).

Hay un punto coincidente en estas dos maneras de pecar, y es que las dos resultan en una falta que atenta contra el que peca, y afecta a segundas y terceras personas. Lo que deberiamos hacer es andar cada día en una más estrecha comunión con el Espíritu Santo, el cual nos guiará hacia lo que es verdadero. 

Por otra parte, es también nuestro deber renovar nuestro pensamiento y ajustarlo a las justas demandas que Dios nos ha establecido como dignos embajadores de Su Reino. "Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza." (Filipenses 4:8).

 "Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él"  (Filipenses 4:23). (Traducción en Lenguaje actual).

                                                  

                                             

Pecado Conciente - Pecado Inconciente




Por: Julio César Barreto

Hay pecado Conciente e Inconciente dependiendo de la forma que se cometen. El pecado Conciente es aquel que de manera deliberada se lleva a cabo. 

He aquí una definición de ambos términos:
Consciencia/Conciencia:

-La consciencia es la propiedad del ser humano de reconocerse a sí mismo y lo que le rodea y reflexionar sobre ello. Adjetivo: (in)consciente.

-La conciencia tiene el mismo significado, pero llevado al terreno de la distinción entre el bien y el mal. Hay múltiples expresiones con la palabra conciencia que nos son válidas para consciencia: una mala acción puede suponer un cargo de conciencia, mientras que tomamos conciencia de algo cuando pensamos a fondo sobre ello y hacemos algo a conciencia cuando lo hacemos con mucho empeño. Verbo: concienciar (se).

Es decir, consciencia es siempre sinónimo de conciencia, pero conciencia no es siempre sinónimo de consciencia. En la oración “Pedro recuperó la conciencia minutos después de desmayarse” podemos sustituir conciencia por consciencia, pero en la oración “mi conciencia no me permite robar” no podemos emplear el vocablo consciencia porque se trata un asunto moral.

“Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios...” Marcos 7:21

La persona que comete lujuria sexual (por citar un ejemplo) en realidad no aprecia el perdón de Dios porque aún no ha comprendido la magnitud de su pecado. No lo ha podido entender, porque se ha acostumbrado a satisfacer los deseos de su corazón y subestima el poder del pecado. "La paga del pecado es muerte..." Romanos 6:23.

Las Sagradas Escrituras hacen una clara distinción entre el "Pecado Conciente" (cometido con premeditación y alevosía) y el "Pecado Inconciente": 

"Aquel siervo que conociendo la voluntad de su Señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se le haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá" (Lucas 12: 47-48). 

En todo caso aunque nuestro pecado sea Conciente o Inconciente, hay una gran consolación en el hecho de que nuestro Señor Jesucristo nos ha declarado su "Justificación", por medio de su sacrificio en la cruz. 

"Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús..." Romanos 8:1 (a).

Hay un punto coincidente en estas dos maneras de pecar, y es que las dos resultan en una falta que atenta contra el que peca, y afecta a segundas y terceras personas. Lo que deberiamos hacer es andar cada día en una más estrecha comunión con el Espíritu Santo, el cual nos guiará hacia lo que es verdadero. 

Por otra parte, es también nuestro deber renovar nuestro pensamiento y ajustarlo a las justas demandas que Dios nos ha establecido como dignos embajadores de Su Reino. "Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza." (Filipenses 4:8).

 "Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él"  (Filipenses 4:23). (Traducción en Lenguaje actual).

                                                  

                                                                                       

sábado, 16 de julio de 2016

¿Por qué tomo la Biblia de manera literal?

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Desafortunadamente, cuando discutimos la interpretación bíblica, normalmente pasamos el tiempo formulando declaraciones filosóficas en lugar de bíblicas. Recuerdo la primera vez que me pregunté: ¿Cómo nos dice Dios que interpretemos su Palabra?
 
Mi primera conclusión fue: “Simbólicamente, por supuesto, así es como los autores del Nuevo Testamento interpretaron el Antiguo Testamento.” Sin embargo, no siendo yo inspirado por el Espíritu Santo, comencé a preguntarme qué tan legítimo fuese que llegase a conclusiones tan subjetivas. Por lo que me pregunté: “¿Acaso puede un texto tener un significado diferente para mi que para la audiencia original? Isaías 40-44 respondió mi pregunta.
 
Hoy en día he decidido interpretar la Biblia de manera literal (Cuando digo literal, obvio, tomo en cuenta el genero de la literatura, las figuras de lenguaje, etc. Es decir, cuando el autor bíblico dice que las lenguas aparecieron como de fuego, Hch 2:3, tomo la palabra “como” literalmente, entendiendo que no era fuego, sino que era semejante a fuego en su apariencia).
 
La razón por la cual interpreto la Biblia así es porque veo en la Biblia que Dios jamás me instruye cómo interpretar la Biblia de manera simbólica o diferente a la manera que la audiencia original debía haberla interpretado.
 
Además, de acuerdo a Jehová, si su palabra no se cumple de la manera normal en la que la audiencia original esperaba que fuese cumplida, entonces él, por definición propia, es como madera que no se apolille (Isaías 40:20). En este artículo quisiera mostrarles cómo llegué a esta conclusión desde Isaías 42-44:
 
Paso 1: Jehová define la divinidad: Sólo Dios puede ver el futuro (Isaías 42:8-9, 43:10-11, 44:6-8).
Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas. He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias (Isaías 42:8-9).
 
Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. (Isaías 43:10).
 
“Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.” (Isaías 44:6-8).
Jehová despliega su divinidad por medio de una prueba decisiva: solamente Dios puede ver el futuro.
 
Paso 2: Jehová define a dioses falsos como ídolos: son ciegos, mudos y tontos, y todo aquel que los adora es igual a ellos (Isaías 44:9, 12, 16-18).
 
Isaías continua en el siguiente versículo: “Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden.” (Isaías 44:9).
 
Tres versículos más tarde él se mofa de los ídolos y de aquellos que los hacen: “El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya.” (Isaías 44:12).
 
El hecho de que personas creen que puedan crear sus propios ídolos es patético a los ojos de Dios. Además, el observar que estos ídolos necesitan a alguien que los formule y luego ver que sus propios hacedores son tan débiles, hace que esto sea una imagen deplorable y lamentosa. Pero la burla continua. Isaías escribe:
Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado, y se sacia; después se calienta, y dice: ¡Oh! me he calentado, he visto el fuego; y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi dios eres tú. No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender” (Isaías 44:16-18).
Existe una distinción clara entre Jehová y los ídolos. Jehová ve todo lo que existe, incluyendo el futuro. Los ídolos y todos los que los adoran son ciegos. Esto debería ser obvio ya que solamente un ser todopoderoso que controla el futuro podría saber lo que va a suceder. Un ídolo, aún cuando por medio de actividad demoniaca (1 Corintios 10:20) pudiese ayudar en llegar a una suposición del futuro más probable (cp. Hechos 16:16), aún es es completamente ciego en comparación a Jehová.
 
Paso 3: Jehová demuestra su divinidad: Él ejecuta sus promesas tal y como lo planeó (Isaías 44:24, 26-28, cp. Jeremías 29:10, Esdras 1:1-3).
 
Jehová se presenta a sí mismo como el gran YO SOY. Dios, siendo el Dios multi-generacional de Abraham, Isaac y Jacob, puede pronunciar algo que generaciones después se llegue a cumplir. ¿Cuál fue la promesa de Isaías 44? Jehová promete que al final del exilio un hombre llamado Ciro sería quien declararía que Israel estaría libre de regresar a su tierra y reconstruir el templo. De hecho, Jeremías también añade que el exilio duraría solamente 70 años.
Jehová… “que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado (Isaías 44:28).
“Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar” (Jeremías 29:10).
¿Y qué sucedió? Esdras nos dice: Así ha dicho Ciro rey de Persia: …suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa de Jehová Dios de Israel” (Esdras 1:2-3). ¿Y cuándo sucedió? Exactamente 70 años después (cp. Esdras 1:1 con Daniel 9:1-2).
Todo sucedió exactamente como Jehová dijo que sucedería, tal como la audiencia original esperaba que sucediera.
 
Conclusión: Jehová es Dios.
Pienso que todos nosotros estamos de acuerdo hasta este momento… sin embargo creo que no debemos pasar por alto una implicación hermenéutica de suma importancia:
 
¿A qué conclusión debería haber llegado un judío si Ciro hubiese decretado la posibilidad de un regreso espiritual a Jerusalén y la habilidad de reconstruir murallas espirituales? ¿Qué si tal decreto hubiese sido pronunciado por un hombre llamado Jairo?
 
De acuerdo a la definición de deidad dada por Dios mismo, ¿a qué conclusión debería haber llegado un judío si el decreto de Ciro hubiese sido 83 años después del exilio? ¿Cree usted que un judío hubiese pensado “bueno…está bien Jehová, intentaste lo mejor que pudiste… de todas maneras 70 años probablemente era simbólico de un periodo completo de tiempo”? Creo que hubiese alzado sus puños al cielo y en enojo declarado que Jehová era como los ídolos de las naciones, impotente para cumplir su palabra de la manera tan obvia como la había declarado?
 
Espero que mi punto sea claro: Si las profecías no se hubiesen cumplido tal como la audiencia original debían entender que cumpliesen, entonces Jehová, por definición propia, es madera que no se apolille y merecedora del fuego.
 
Gracias a Dios, este no es el caso. Jehová es Dios y él siempre es fiel a su Palabra. Es por esto que yo tomo con gran seriedad el propósito del autor, estudio el contexto histórico y laboro con gran esmero para ponerme en la piel de la audiencia original, pues el tomar a Dios tal como su palabra fue escrita es lo que alimenta mi adoración a aquel que siempre cumple lo que dice.
 
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Fuente: Publicado por Josías Grauman (www.tms.edu)
Josías Grauman tiene una licenciatura en idiomas bíblicos por The Master’s College y una Maestría en Divinidad (M.Div.) por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como un capellán en el Hospital General de Los Angeles, California. Después de lo que fue como misionero a la Ciudad de México. Actualmente se encuentra completando sus estudios del Doctorado en Ministerio (D.Min.). Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

Todo tiene su tiempo